Sufre 40% de mujeres crecimiento anormal del tejido muscular uterino
El estudio del Papanicolaou, crucial en su detección
na de las enfermedades más frecuentes del aparato reproductor femenino es la miomatosis uterina. Según cálculos, entre 30 y 40 por ciento de las mujeres llega a padecer este mal, desencadenado por una alteración hormonal imposible de prevenir.
El doctor Jesús Carmona Redín, coordinador del Servicio de Ginecobstetricia del Hospital General Gonzalo Castañeda, explicó que los miomas son crecimientos anormales del tejido muscular del útero, debido a una excesiva producción de estrógenos y al desequilibrio que genera en relación con la progesterona.
Se caracterizan por su desarrollo variable. Pueden tener desde la forma y el volumen de una canica hasta integrar racimos del tamaño de un recién nacido, que en casos extremos conducen a la esterilidad y a la extirpación de la matriz. En ocasiones crecen de manera acelerada, en otras permanecen latentes sin dar manifestaciones clínicas ni causar trastornos.
La mayoría de las veces la detección surge de modo indirecto y fortuito, regularmente cuando se busca alguna otra patología durante el embarazo o en el parto por cesárea. En esta situación los ginecobstetras pueden eliminar el tejido anormal.
Por fortuna, dijo, en la mayoría de los casos la miomatosis uterina no alcanza niveles graves y en muchos es tratable por medicamentos que ayudan a desterrar las protuberancias o a frenar su agrandamiento. Unicamente un pequeño porcentaje se debe quitar por cirugía -sobre todo cuando las pacientes presenten sangrado fuera de la menstruación y cólicos- y sólo en casos mínimos amerita extraer la matriz.
Debido a que la función hormonal femenina no es predecible, Carmona Redín recomienda una revisión ginecológica integral, por lo menos una vez al año, que incluya el Papanicolaou, para detección de cáncer cérvico-uterino, y la mastografía, para el oportuno hallazgo de neoplasia de mama, así como una exploración clínica, la cual resultaría suficiente para, en caso de sospecha de miomatosis, efectuar los estudios correspondientes y dar tratamiento.