Salvan residentes a una paciente con embarazo de alto riesgo en el hospital Ignacio Zaragoza
Efectuaron una cesárea para extraer el producto y evitar más complicaciones
Guillermo Pimentel B.
a madrugada de un domingo los residentes Olimpia Lasso López y Mario Alberto Godínez Guerrero, del Hospital Regional Gral. Ignacio Zaragoza, se encontraban de guardia cuando hubieron de tomar una decisión de vida o muerte.
A Urgencias llegó la señora Teresa de Jesús Sánchez Lugo, de 32 años, con un embarazo de segundo trimestre (17 semanas). Se hallaba delicada por un aborto inevitable, por lo cual había que actuar de inmediato.
Godínez Guerrero se inclinó por practicar una cirugía de alto riesgo, determinación con la que Lasso López, del cuarto y último año de residencia, estuvo de acuerdo y los dos, con la aprobación del médico adscrito en turno, Héctor Pérez Linares, realizaron la peligrosa intervención apoyados por enfermeras, anestesiólogos y el banco de sangre.
Por varias horas los facultativos lucharon contra la muerte. Efectuaron una cesárea para extraer el producto y evitar más complicaciones.
El trabajo consistió en una cirugía no convencional en un útero pequeño, aproximadamente de 18 centímetros, con la que salvaron la vida a la paciente y también su órgano reproductor.Humanismo y espíritu de servicio
Así como éste, muchos otros casos se presentan en los hospitales del ISSSTE, donde sobresalen la capacitación y la práctica profesionales de los residentes, lo cual les ayuda a tomar decisiones acertadas.
Así se forman los especialistas del instituto, cuya responsabilidad no es sólo profesional, sino también de humanización y un alto espíritu de servicio.Largas horas de espera
Para el coordinador de Ginecobstetricia del HR Ignacio Zaragoza, doctor Juan Miranda, es satisfactoria la labor de sus residentes, quienes cada vez evidencian mayor experiencia.
Para él éstas son cirugías heroicas pero sin mártires. Su filosofía es no dañar a los pacientes. No sólo tomar en cuenta su estado de salud, sino también el social y hasta el económico. Así los casos, como el de la señora Sánchez Lugo, serán valorizados aún más.
Es indudable que en el ISSSTE hay médicos preparados para salvar vidas cuando existe conocimiento de las condiciones de los enfermos.
Desde que se embaraza, la mujer debe estar consciente de que en cualquier momento su situación puede agravarse, entonces debe acudir regularmente a su médico familiar -una vez al mes o cuando sienta molestias.
No deben transcurrir más de 15 minutos para resolver un problema de urgencia. Un embarazo complicado prohíbe es-perar un parto de vía vaginal o instrumentar a la paciente a través del canal de la matriz para extraer el producto, porque se perfora la placenta y la persona fallece, explica el doctor Juan Miranda.
Con la agudeza y los medios necesarios se decidió por una cesárea, más difícil, pero no se expuso a la paciente ni su matriz. "Esto es trabajar con criterio, con humanismo. No cabe duda: tenemos un gran equipo de trabajo", sostuvo.
Para el doctor Juan Miranda los galenos de las clínicas de medicina familiar del ISSSTE también son educadores, porque "precisamente son ellos la primera instancia, el primer contacto con los pacientes".
Y son ellos quienes deben inculcar a las encintas, por ejemplo, la importancia de acudir a consulta por lo menos una vez al mes durante la gestación, pues muchas mujeres fallecen por enfermedades relacionadas con el embarazo.
Al respecto Fidel Flores Vázquez, adscrito a la Clínica de Medicina Familiar Pantitlán y médico de Teresa de Jesús, comentó que, como responsable de ofrecer una atención con calidad, calidez y honestidad, en cuanto detectó irregularidades en el embarazo de la paciente la remitió al HR Zaragoza, para una evaluación más profunda.
"Aplicar conocimientos con ética profesional es nuestra función. Esto ha sido siempre una preocupación y por ello constantemente nos capacitamos y actualizamos en medicina familiar", indicó.
"Un médico familiar debe estar preparado para detectar y decidir si está en sus manos resolver los problemas de salud de los pacientes y, de ser necesario, canalizarlos de inmediato al siguiente nivel de atención del instituto", asentó.
Flores Vázquez aseguró que la frecuente visita de la señora Teresa de Jesús Sánchez Lugo a su clínica dio la pauta al médico para atenderla con mayor confianza y prevenir un fatal desenlace. "Una paciente ginecobstetra debe ir a consulta cada 20 o 30 días. Sin embargo, cuando siente algo anormal es recomendable acuda de inmediato. Así lo hizo la señora Sánchez Lugo", expresó.
"Nuestra misión es estrechar un vínculo o comunión con los derechohabientes. Que nos tengan confianza. El paciente nos interesa como ser humano, no como un número en la lista de las consultas", declaró el facultativo, quien suma 18 años en la institución