Exaltan ISSSTE y OMS ventajas de la lactancia
ás de un millón de infantes se salvarían cada año en el mundo si fueran amamantados. Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) demuestran una relación directa entre el incremento de decesos y la disminución de la lactancia.
La mortalidad infantil es un grave problema en los pueblos pobres. Por ejemplo: se calcula que en América Latina perecen anualmente 500 mil niños menores de cinco años a causa de enfermedades intestinales. Lo mismo ocurre en países como Bangladesh, Malasia y Egipto, donde el riesgo de morir antes de los cuatro meses de edad es mayor si no hay lactancia materna.
Al profundizar sobre las ventajas para la salud y el impacto de la lactancia natural en la morbimortalidad infantil especialistas del ISSSTE destacaron los beneficios de la alimentación materna para el bebé en la prevención de padecimientos como gastroenteritis, infecciones respiratorias agudas, otitis media, meningitis y alergias.
Muchas de las unidades de la institución, explicaron, han recibido del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) el reconocimiento que las acredita como hospitales amigos del Niño y de la Madre, por la promoción de la lactancia materna.
Arturo Vieyra y Santiago Villafuerte, coordinador médico de la Estancia de Bienestar y Desarrollo Infantil (EBDI) 151 de la delegación regional Norte, en el Distrito Federal, y jefe del Departamento de Salud Materno-Infantil del instituto, respectivamente, enfatizaron en las bondades del programa Hospital Amigo del Niño y de la Madre vigente en la mayoría de los nosocomios de la dependencia.
Ventajas de la leche materna
Una de las virtudes de la leche materna, expresaron los doctores Vieyra y Villafuerte, es ayudar a una mejor digestión en los pequeños, pues cuenta con las proteínas, los lípidos y la lactosa adecuados. Además, favorece la absorción y el equilibrio exacto de los nutrientes y contrarresta la obesidad.
Aseguraron que la leche materna logra una protección inmunológica contra virus, bacterias y protozoarios -con lo que la morbimortalidad infantil decrece-, al tiempo que previene alergias, diabetes juvenil, el linfoma y la mala nutrición.
Para la madre, agregaron, la lactancia natural reduce el riesgo de cánceres cérvicouterino y mamario y de hemorragias en el puerperio inmediato, pues estimula la conducción urinaria. Todo ello se aúna a las ventajas psicoafectivas del binomio, al establecerse un fuerte vínculo emocional madre-hijo que alienta la adaptación psicosocial del pequeño.
La comercialización, enemiga de la lactancia
La OMS, el ISSSTE y el UNICEF llamaron a fortalecer estos programas debido a que hoy día, ante la propagación del uso del biberón y de leches industrializadas -como sinónimos de adelanto y mejor calidad en la alimentación-, el abandono de la lactancia se da muy fácilmente.
Recordaron que desde 1972 la OMS y el UNICEF presentaron el código para regular la comercialización y la distribución de sucedáneos (sustitutos de leche materna), el cual fue adoptado por la Asamblea Mundial de la Salud el 21 de mayo de 1981.
En 1989 nació en México el Programa Nacional de Lactancia Materna, en el cual se definen las acciones a ejecutar para reimplantar esta práctica, con los objetivos generales de contribuir a mejorar la atención del grupo materno-infantil, a impulsar la lactancia materna y a alojar conjuntamente a la madre y el recién nacido en las unidades médicas del sistema nacional de salud.
Indican la OMS y el UNICEF que sacaron a luz el documento Diez pasos para la lactancia exitosa, dirigido a difundir en los hospitales la erradicación de hábitos contrarios a la lactancia materna.
De ahí emanó el programa Hospital Amigo del Niño y de la Madre, uno de cuyos principales promotores es el ISSSTE.