El Orgullo

Servir a la niñez da muchas enseñanzas

ecuerdo que en una ocasión un niño de tres años de edad llegó al hospital con quemaduras de primer y segundo grados, porque le cayó encima una olla de agua hirviendo. Se dejó curar de maravilla y cada día que regresaba a curación preguntaba: ¿me va a doler menos que ayer?”

“Son experiencias imborrables en la atención que brindamos a los menores de edad y que quedan impregnadas para siempre”, dice la enfermera pediatra Petra Gómez Hernández, con 30 años de servicio en el Instituto, adscrita al Hospital General Gonzalo Castañeda Escobar.

El área de pediatría no es algo fácil, señala, porque para los niños y niñas una simple inyección es agresiva. Sin embargo, servir a la niñez derechohabiente da muchas enseñanzas.

“Cuando estuve en el área de cunero —recuerda— nació una niña que pesó solamente 800 gramos, y basándonos en esfuerzo y cariño la sacamos adelante. Hasta la fecha cada cumpleaños acude con su mamá al hospital y nos trae un pastel para festejarla. Actualmente tiene ocho años de edad; es una niña completamente sana llamada Erandí”.

“Soy muy estricta en mi trabajo, porque así interpreto el sentido de responsabilidad que cada uno debe aportar, además de que me siento ya parte de este hospital”, destaca.

La especialista en niños dice que para dar un mejor servicio uno debe estar actualizado. Por ello el aprendizaje continuo que ha recibido le ha convertido en una profesional, orgullosa de pertenecer al ISSSTE.

“En 1970 —agrega— ingresé a este centro hospitalario y he sido testigo de sus cambios. Ha crecido, se ha modernizado, pero al mismo tiempo se sigue brindando a los enfermos un trato muy humano; además de que entre todos los que trabajamos aquí existe un gran compañerismo”.

Petra Gómez Hernández inicia labores como enfermera auxiliar y gracias a la capacitación que recibe al tomar cursos de administración, de pediatría y de diálisis, entre otras especialidades, fue ascendiendo en su trabajo. “Algunas de mis enseñanzas las recibí aquí, en el Gonzalo Castañeda, y otras en el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre”, señala.

Por último asegura que en el hospital son una gran familia, unidos, porque la consideran su casa. “Aquí me hice; el ISSSTE me ha dado muchas satisfacciones y he tenido cuanto he requerido para mi evolución profesional”, concluye. (Josefina Zamora)