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Mejora la calidad en el trato a derechohabientes

Guadalupe Sandoval

ste año más de siete mil servidores públicos son capacitados para superar conductas rígidas en el desempeño de sus funciones.

Así, con la finalidad de acrecentar la calidad en el trato a los derechohabientes y mantener una cultura de servicio, el ISSSTE cumple con su Programa Integral de Desarrollo Humano (PIDH) 2000, que busca sensibilizar a sus trabajadores, particularmente a aquéllos que proporcionan atención directa a los usuarios.

Por instrucciones de la directora general, Socorro Díaz, la Subdirección de Capacitación y Servicios Educativos de la Subdirección General Jurídica y de Relaciones Laborales del organismo aplica el PIDH 2000, que orienta sus acciones hacia un mayor humanismo en los trabajadores que incluya un cambio de actitud en el desempeño de sus labores, para la superación de patrones rígidos de comportamiento.

Para su operación la Subdirección de Capacitación y Servicios Educativos, encabezada por Sara Cadena Benavides, se coordinó con el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, campus Estado de México, a fin de realizar un ejercicio de planeación estratégica e identificar fortalezas, debilidades, valores, creencias y potencialidades de los trabajadores.

El PIDH 2000, vinculado con el Programa de Capacitación en Administración de la Calidad del propio Instituto, tiene como línea estratégica el establecimiento de convenios de colaboración con organismos de enseñanza superior, para apoyar y mejorar la capacitación de los servidores públicos que mantienen trato directo con los afiliados.

Hacia el interior de la institución el PIDH 2000 ha concertado su ejecución con los titulares de unidades administrativas y órganos desconcentrados, así como con la Comisión Nacional Mixta de Capacitación y Desarrollo Laboral.

El programa, que este año pretende brindar 384 cursos de capacitación para más de siete mil servidores públicos del ISSSTE, hace énfasis en la obtención de condiciones psicológicas generadoras de un desenvolvimiento personal óptimo.

El diseño del programa considera que en la medida en que el trabajador enriquezca la imagen que tiene de sí mismo y de su entorno, que se reconozca como un ser valioso y descubra en su interior capacidades y aptitudes nuevas, logrará establecer una relación más humanizada con sus compañeros de labores y con los destinatarios de sus servicios.

El PIDH 2000 obedece al reto Instituto de ofrecer una atención personalizada, oportuna y eficiente.

Así, a los cambios efectuados en materia de estructuras, métodos y procedimientos de trabajo, se suma una transformación en la forma de pensar, sentir y actuar de los empleados que hacen posible la existencia del ISSSTE.

La estrategia del PIDH 2000 del ISSSTE se divide en dos vertientes: la primera busca elevar la calidad de la capacitación, en tanto la segunda incorpora a personal médico, paramédico y de grupos afines de las unidades de salud del organismo, dada la estrecha relación de los empleados con los derechohabientes.