Cultura

La cantante calva: obra pionera
del teatro del absurdo

Josefina Zamora


Emergen de los suburbios de Londres para jugar con el lenguaje y los elementos cómicos y dramáticos en situaciones descabelladas, haciendo así una crítica a la pretendida coherencia del mundo. Estos son los personajes de la obra: La cantante calva. cuya representación, en foros diversos teatrales del ISSSTE —bajo la dirección de Germán Castillo—, lleva al público a una revisión incisiva de la situación del hombre en el mundo.

s decir, lo que comienza con un disparatado diálogo va transformándose progresivamente en un ataque al lenguaje enlace de nuestra concepción del mundo —hasta llegar a su total destrucción por medio de la fragmentación de la palabra.

Bajo la guía de Castillo el recorrido por esta descripción desgarradora del hombre y su tiempo se hace ameno; es una invitación a analizar nuestro transcurrir por este planeta. Es un conjuro que nos lleva a saber de la necesidad individual, de búsqueda de algo mágico que nos haga reinventar los motivos, la voluntad de vivir.

La puesta en escena en un solo lo acto, no solo logra mantener vivo el interés, si no que propicia en el espectador la condición de confrontar a manera de espejo su realidad cotidiana, sus hábitos, sus condicionamientos que transitan en frecuencias externas que lo despersonalizan; no sabe qué hace, ni porqué lo hace, únicamente refleja las manipulaciones ejercidas sobre él.

De esta forma el Instituto, lleva una vez más, la cultura a todos los derechohabientes, con obras de entretenimiento, pero también que son motivo de reflexión.