ISSSTE 2000

En 15 años, más de 59 mil operaciones en el Centro de Cirugía Ambulatoria
Modernas técnicas en anestesia; el paciente deja el hospital el mismo día en que ingresa

Gonzalo Juárez García



La aplicación de técnicas modernas en anestesia ha contribuido no sólo a reducir la mortalidad que acompañaba a la cirugía, sino también a disminuir los riesgos y el miedo que tenían los enfermos y el público en general. Además, los procedimientos anestésicos son de calidad y sobre todo de gran seguridad.

ctualmente la mortalidad en este proceso se presenta en una de cada 127 mil operaciones. En el año de 1950 era de uno en 40 mil anestesias, afirmó el doctor José Luis Figueroa Martínez en el Tercer Congreso Nacional de Cirugía Ambulatoria, realizado con motivo del XV aniversario del Centro de Cirugía ambulatoria (CCA) del ISSSTE.

En el mismo encuentro se reveló que el citado CCA ha practicado cerca de 59 mil intervenciones quirúrgicas, desde su inicio, hace 15 años, tiempo en que ha acumulado una valiosa experiencia. Es una unidad de tipo autónomo, primera en el país, que se caracteriza porque las operaciones se concretan en pacientes que ingresan y salen el mismo día.

Las ventajas de la cirugía ambulatoria son: modifica en grado mínimo el modo de vida del paciente y sus familiares; el paciente recibe una atención más personalizada; la ansiedad del paciente y la de la familia se atenúan; los gastos se reducen; hay menor riesgo de infección posoperatoria y disminuye el periodo de inactividad, con un retorno más pronto a las actividades cotidianas.

Anestesia ambulatoria
El doctor Figueroa Martínez manifestó que la anestesia ambulatoria se ha desarrollado de manera paralela a los avances registrados en la cirugía extrahospitalaria. Ha crecido de manera impresionante en los años recientes, pero esto es el reflejo de tendencias iniciadas hace más de 30 años con la aparición de innovaciones científicas y tecnológicas en todo el campo de la medicina, aunada a la aparición del consumismo y a cambios en el mercado médico y asistencial.

En anestesiología se han hecho grandes descubrimientos científicos y se ha presentado un gran desarrollo tecnológico en las últimas décadas, en las cuales sin duda se ha beneficiado y seguirá creciendo la anestesia para cirugía ambulatoria. Por ejemplo, en la valoración y la selección del paciente se cuenta con equipos de laboratorio y gabinete cada vez más específicos.

Agregó el especialista del CCA que todos estos avances científicos y tecnológicos han obligado a los anestesiólogos a estar a la vanguardia en anestesia quirúrgica en nuestros días, así como también se ha visto favorecida la existencia de salas de recuperación con adecuadas instalaciones, tales como tomas de oxígeno, aparatos de aspiración y succión, nebulizadores, ventiladores, desfibriladores y sobre todo monitores de oximetría de pulso, capnografía, electrocardiografía y tensión arterial no invasiva.

Con base en la buena comunicación con el médico habrá más aceptación del paciente y familiares para efectuar medidas de autocuidado y participación directa en su salud, lo cual es uno de los objetivos de la cirugía ambulatoria.

Asimismo, el uso de tecnología médica de frontera, ya sea láser, laparoscopia, cirugía por invasión mínima, microcirugía, monitores y anestésicos con bajas o nulas complicaciones, de rápida recuperación y eliminación sin metabolitos, será más empleada en las intervenciones quirúrgicas y en la anestesia.

El doctor Figueroa Martínez precisó que el anestesiólogo es el responsable directo de la adecuada recuperación del paciente y debe interesarse del debido control del dolor posoperatorio, el cual es un evento inherente de la cirugía y lo debe tratar de una manera integral.

Además, se han sintetizado una gran cantidad de analgésicos no esteroides y experimentado diversas vías de administración, lo cual contribuye a que el dolor sea tratado con efectividad.

La misma atención
Por su parte Luisa González Gómez, jefa de Trabajo Social del CCA, reveló que para que este sistema de cirugía ambulatoria funcione se requiere del compromiso del personal médico, paramédico y administrativo, mismo que deberá ser altamente calificado para que la atención que proporcione sea de calidad y profundamente humana. Destacó el apoyo recibido por esta unidad médica por parte de la directora general del ISSSTE, Socorro Díaz.

Esta actividad médica, dijo, propicia un enfoque diferente desde el panorama de la administración hospitalaria moderna, ya que se ofrece la misma atención médica quirúrgica de calidad a los pacientes, con la diferencia de que son enviados a su domicilio el mismo día que se operan.

Desde el inicio de actividades del Centro de Cirugía Ambulatoria la trabajadora social fue incluida en su plantilla presu-puestal por tratarse de personal del equipo de salud idóneo para llevar a cabo la capacitación del paciente y del familiar, así como la educación para la salud de los programas prioritarios del sector salud.

Es con la trabajadora social con la que los pacientes tienen su primer contacto al llegar al CCA, quien además de infundirles confianza y seguridad les proporciona orientación, educación y capacitación, estableciendo el compromiso con el enfermo y el familiar para efectuar todas las indicaciones que surjan durante su tratamiento.

El hecho de no permanecer hospitalizado evita el estar en contacto con enfermos graves. Tiene menores riesgos de infecciones intrahospitalarias, además de que el cirujano lleva un mejor control de sus pacientes y se reducen los costos para la institución.

Comentó la especialista que el éxito de la cirugía ambulatoria consiste en una selección adecuada de pacientes, la cual es realizada por el equipo multidisciplinario integrado por la trabajadora social, el cirujano y el anestesiólogo.

“En estos 15 años hemos comprobado que sólo mediante la educación y la capacitación para la salud, los pacientes y sus familiares participan de forma activa y responsable durante la recuperación y los cuidados de su salud”, indicó.

La acción más importante de la trabajadora social es detectar la angustia y la depresión del paciente a través de sus manifestaciones corporales o de su comportamiento. Estos enfermos generalmente requieren de más tiempo, ya que tienen la necesidad de hablar de sus temores respecto a la cirugía y en muchas ocasiones de sus problemas familiares, concluyó Luisa González.