Tabaco y alcohol, de las principales causas de mortalidad en México

Luis Repper Jaramillo
l tabaquismo, hoy ya un grave problema de salud pública en nuestro país, constituye un alto indicador de morbilidad y mortalidad.

En los fumadores consuetudinarios los cigarrillos producen enfermedades cardiovasculares y pulmonares, así como diversos cánceres no sólo invalidantes, sino también de una elevada letalidad. Datos de la Secretaría de Salud revelan que diariamente alrededor de 120 personas perecen por culpa del tabaco.

Ante tal panorama el ISSSTE se integró al Programa de Prevención y Control del Tabaquismo 1998-2000, conformado de manera interinstitucional por los organismos de salud pública nacionales e internacionales.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que anualmente, por el placer de fumar, tres millones de personas fallecen en el orbe. Ante ello el reto en México es reducir el consumo a través de orientación, charlas en clínicas contra el tabaquismo y labor de convencimiento para que en zonas definidas sea prohibido fumar, respetando el derecho de quienes no lo hacen.

Si bien erradicar el consumo resultaría casi imposible, sí se puede crear conciencia en el adicto sobre los perjuicios a la salud; conseguir de él el respeto por el espacio de quienes no fuman y alcanzar la meta de disminuir la morbi/mortalidad por esta causa.

Para coadyuvar a las instituciones de salud públicas y privadas en la restricción de la adicción fue establecido el Programa de Prevención y Control del Tabaquismo 1998-2000, provisto de estrategias para desalentar el consumo del cigarro.

Los hombres fuman más que las mujeres
El citado programa considera tres niveles de consumidores: leves, moderados y severos. Estos últimos son aquéllos que diariamente se acaban 20 o más cigarrillos (una cajetilla) -representan el 11% de la población adicta-. Sin embargo lo más alarmante es que este vicio envuelve a la juventud y a la infancia mexicanas, pues en 17% de la gente consumidora ubicamos iniciadores de entre 11 y 14 años de edad. La escala señala que por cada mujer fumadora hay tres varones.

Muerte de corazón y pulmones por fumar
Desde 1980 las enfermedades del corazón representan la primera causa de mortalidad general en México, con 65,603 decesos en 1996. Más de la mitad de estos casos correspondió a cardiopatía isquémica -enfermedad del corazón, como infarto y arritmia- atribuible al tabaco.

Por su parte la tasa de mortandad por cáncer pulmonar se ha visto incrementada. Severos padecimientos, como paro respiratorio, enfisema pulmonar o incapacidad de respirar, son desencadenados por la desproporción en el consumo de pitillos y el exceso de nicotina y alquitrán, lo cual arrojó en 1998 casi 740 defunciones por cáncer pulmonar.

Empero no todo es negro en las clínicas de tabaquismo del sector salud, pues los adictos ya cuentan con mucho apoyo pa-ra dejar paulatinamente el cigarro. Ahí, bajo la supervisión, la guía y el tratamiento de especialistas, se lograrán desintoxicaciones y deshabitación a través de terapias colectivas y personalizadas. Lo importante, además, es autoayudarse, practicar la autoestima y saber decir no a la invitación de un cigarrillo o rechazar las clásicas tres bocanadas.

Cuando se sepa decir "no, gracias" o no abrir la cajetilla se habrá dado el paso inicial hacia la curación. Al empezar usted esta autoterapia piense siempre en su corazón, sus pulmones y su bolsillo.