Madre y trabajadora: bonito reto de la vida

Olivia Talavera Mera combina obligaciones

Guillermo Pimentel B.
livia Talavera Mera es originaria de Ciudad Lerdo de Tejada, Veracruz. Posee un carácter extrovertido y siempre anda de buen humor y con una sonrisa delatora de confianza: Lleva más de 18 años combinando sus responsabilidades de madre y trabajadora del ISSSTE.

"En ocasiones, por cumplir también con mis funciones de ama de casa, llego corriendo a mis labores. No me gusta faltar. Estoy convencida de que el trabajo dignifica al ser humano y para mí ha sido un medio de apoyo para formar por el camino honesto y responsable a mis hijos", aseguró.

Oli -como le dicen sus compañeros- empieza su jornada diaria a las cinco de la mañana. Prepara el desayuno y asea su casa. A las 9:00 se dirige a la Clínica de Medicina Familiar Moctezuma -es secretaria del subdirector médico-, donde entra a trabajar a las 9:30 y sale a las 20:00 horas. Llega a su casa a las 20:30 para preparar la cena y lo más importante: platicar con sus hijos.

Gabriela, la hija mayor, tiene 20 años; acabó sus estudios en administración hotelera -ya trabaja- e inició otra carrera, además de que se da su tiempo para aprender inglés y francés. Oscar, el otro hijo, de 15 años, se encuentra inscrito en el bachillerato tecnológico. Su ambición es cursar ingeniería en computación y electrónica.

"A pesar de que convivimos -indica Oli-, sábados y domingos aprovechamos para platicar acerca del trabajo y los estudios, porque la comunicación entre padres e hijos es esencial".

En amena charla con Nosotros-ISSSTE, en la oficina de su jefe, el doctor Herminio Calderón Meléndez, comentó que ser madre es extraordinario, así como laborar en el instituto. "Siempre doy lo mejor de mi esfuerzo. Es otro granito de arena para que mis hijos se superen y la institución cumpla con sus objetivos", precisó.

"Así como atiendo a mis hijos, me gusta escuchar a los derechohabientes que acuden a la dirección o a la subdirección de la clínica para solicitar información sobre trámites administrativos", expresó.

"Mis grandes satisfaccciones como madre y trabajadora -reveló- es que mis hijos continúen adelante en su esfuerzo por forjarse un porvenir. Estoy segura de que lo van a lograr. Y en mi instituto, seguir recibiendo las muestras de cariño y agradecimiento de los derechohabientes".

La actitud positiva de un servidor público radica principalmente en el apoyo recibido de sus jefes. "Me congratulo de tener jefes como los doctores Francisco J. Lazcano Esperón -director de la clínica- y Herminio Calderón Meléndez, personas que ante todo transmiten confianza al personal para trabajar con entusiasmo", finalizó. ¡Felicidades!.