Vitaminas y minerales ayudan a mantenernos jóvenes
Los antioxidantes retrasan el envejecimiento
Los avances tecnológicos no dejan de asombrarnos, porque gracias a los nuevos inventos la vida cotidiana es más fácil y cómoda. Sin embargo el progreso ha traído serios peligros a la salud: los tóxicos del ambiente, el ozono, los rayos ultravioleta y el humo del cigarro, entre otros, los cuales aceleran nuestro proceso de envejecimiento.
oy las enfermedades causadas por el envejecimiento prematuro ocupan el primer lugar en mortalidad. Una de cada dos personas muere por males circulatorios y una de cada cuatro por algún tipo de cáncer. Pero ¿qué podemos hacer para tener una vida sana y alargar nuestra juventud?
Un alto porcentaje de la población se esfuerza por conservar la vitalidad de la juventud, por ello lo buscan en muchas fuentes.
Las vitaminas, los complementos alimenticios y, lo más reciente, los antioxidantes -sustancias naturales o de síntesis que retardan el deterioro o el envejecimiento de las células del cuerpo- se han convertido en una especie de llave mágica que promete bienestar con sólo ingerir diariamente una, dos o más píldoras, cápsulas o pastillas.¿Realmente son necesarias?
El doctor José Castro Conte, adscrito a la Clínica de Medicina Familiar Guerrero, del ISSSTE, comenta que los antioxidantes protegen a las células del envejecimiento. No obstante, señaló, ningún fármaco debe suministrarse sin prescripción médica, pues la cantidad de vitaminas y minerales que puede tomarse depende de la forma de vida y el estado de salud.Un sobreconsumo es perjudicial
Hay personas que por su actividad recurren a los antioxidantes con mayor frecuencia, como es el caso de artistas y modelos, quienes deben mantener una apariencia juvenil. Para alcanzar este objetivo, desde luego, lo mejor son una buena alimentación, los hábitos higiénicos y el ejercicio físico moderado pero constante.
Las células se dividen más rápido al estar sobreexpuestas a factores como el oxígeno, que oxida, y más todavía cuando entran en acción los radicales libres -sustancias generadas en el cuerpo como resultado del consumo de alimentos que contienen agentes nocivos, como los mohos y los residuos de plaguicidas, así como el hábito del tabaquismo, residuos de medicamentos, el alcoholismo, ambientes atmosféricos contaminados, tensión emocional y la presencia de enfermedades.
Son los radicales libres y la degeneración de los órganos del cuerpo los que propician trastornos como el cáncer, problemas gastrointestinales o broncopulmonares y el mal de Alzheimer.
Para contrarrestar la acción de estos elementos dañinos es preciso consumir vitaminas y minerales.
El ritmo de vida de las grandes ciudades, que obliga a andar siempre acelerados y a no comer adecuadamente, ha representado un amplio mercado para la industria farmacéutica, que publicita, entre otros, multivitamínicos y, por supuesto, antioxidantes como la fuente de la eterna juventud. Sin embargo, es en los alimentos naturales en los que mejor encontramos estas sustancias, como es el caso de la vitamina A, cuyas funciones están relacionadas con la formación de pigmentos de la retina del ojo, la prevención de la ceguera nocturna y el crecimiento normal de las células de la piel. Una adecuada disponibilidad de esta vitamina protege de infecciones respiratorias, ayuda a remover las manchas de la piel originadas por la edad y favorece el crecimiento y el desarrollo de huesos, cutis, cabello, dientes y encías.
Por su parte la vitamina E detiene el avance y probablemente el surgimiento de enfermedades como el Alzheimer. En algunos estudios se ha observado que una alimentación con alto contenido de vitaminas A y E reduce el riesgo de padecer cáncer y males coronarios. Los síntomas por deficiencia de la vitamina E incluyen fragilidad en glóbulos rojos, falta de vitalidad sexual, disminución de la capacidad reproductora y sequedad de la piel.
La vitamina C o ácido ascórbico es una de las más conocidas porque previene y combate las infecciones respiratorias. También tiene un efecto antioxidante, lo que significa que además de luchar contra un resfriado y contribuir a la cicatrización de los heridos evita la aterosclerosis y las cataratas y produce una menor incidencia en la formación de cánceres. Asimismo ayuda a absorber el hierro de los alimentos.
Estas son algunas de las vitaminas necesarias para nuestro organismo. Pero no olvidemos: antes de consumir cualquier vitamínico es indispensable consultar a un médico.
Dónde se encuentran los antioxidantes Vitamina A
Aceite de hígado de bacalao y otros peces
Mantequilla
Yema de huevo
Queso
Hígado
JitomateVitamina C
Chiles en general
Col
Brócoli
Guayaba
Toronja
Naranja
PiñaVitamina E
Aceites vegetales de: maíz, cártamo y oliva. Semillas como: nueces, cacahuates, pepitas y semillas de girasolTambién en los betacarotenos:
verduras y frutas de color amarillo o anaranjado, verduras de color verde oscuro y otros alimentos de origen vegetal.