LA EDAD DE LA INFORMACIÓN

Sacar ventaja de las crisis

JAIME ALEJO CASTILLO


Supermán nos está dando una nueva demostración de poder. Abatido por la fatalidad de un terrible accidente que lo mantiene atado a una silla de ruedas, pensó en aniquilarse. A Supermán el destino le cambió la existencia. Cayó de cabeza cuando montaba su caballo y las lesiones en la columna vertebral lo dejaron paralítico.

riste suerte la de Christopher Reeve, Supermán. Cuenta que, a los pocos días del accidente, los demonios se apoderaron de él: "no podía dormir en las noches y cuando lograba conciliar el sueño, me veía cabalgando, jugando con mi familia, haciendo el amor. Pero, al despertar, me daba cuenta de que tenía el respirador artificial y no podría moverme".

En una entrevista con la periodista estadounidense Bárbara Walters, Christopher Reeve le reveló su determinación inicial de quitarse la vida y también el motivo que lo hizo desistir: su familia le restituyó la confianza, particularmente su esposa, Dana.

-¿Aún me quieres como estoy?, pregunta Christopher.
-Sí, porque sigues siendo tú, le dice sin titubeos su mujer.

Esas fueron las palabras que impulsaron el cambio interno del actor. "Hoy veo que hay futuro en mi vida; me doy cuenta del amor que mi familia y mis amigos me dan y estoy orgulloso por eso".

Christopher Reeve ha logrado convertir su grave crisis personal en una nueva oportunidad de crecimiento porque cambió su visión de muerte por otra de vida, apoyado en el cariño de quienes lo rodean.

Cambiar la visión de nuestras dificultades es la clave.
Mirar los viejos problemas con los mismos, antiguos, ojos nos inmoviliza. No hay salida del laberinto de nuestros conflictos hasta descubrir dentro de los recursos humanos personales una nueva creencia, una fe o visión que genere la acción de un cambio. Dicho de otra forma: si usted CREE que no hay remedio para sus problemas actuará de tal manera que no pueda solucionarlos. Para salir de ellos, debe empezar por modificar esa creencia.

¿Cómo? Uno de esos facilitadores nones con ideas originales para enfrentar con éxito los conflictos individuales, Lou Tice, sugiere hacer un gran esfuerzo para ver con ojos nuevos las dificultades que cada quien carga. Sugiere también pensar en lo futuro como si fuera tiempo presente; enamorarse de las metas de tal manera que se conviertan en imanes vitales de nuestra acción. Sugiere también mantener un estado de alerta para detectar las trampas que llevan al fracaso.

Probablemente algunos ejemplos reales nos den más luz sobre este asunto: en Loma Linda, Estados Unidos, la mamá de una bebita que nació sin cerebro donó el corazón de la niña para que viviera otro infante cuyo músculo cardiaco estaba gravemente dañado.

Relata la historia que la mamá de Gabrielle supo, prácticamente desde que se embarazó, que la niña no tenía posibilidades de sobrevivir, pero no quiso abortar porque deseaba donar los órganos de la pequeña.

Supo de un bebé de nombre Paul que necesitaba un corazón, así que se puso en contacto con los padres del niño, con quienes acordó la donación y el transplante.
Ahora Paul vive con el corazón de Gabrielle.

Desde luego que tal hecho rompe con lo establecido y configura un nuevo modelo de relación humana a partir de dos realidades: la virtual muerte de Gabrielle y la escasa probabilidad de vida de Paul.

Mirando de frente el conflicto de los niños y sus familias, la madre de Gabrielle toma una decisión atrevida y valerosa que salve la vida de Paul.

Otra historia que rompe moldes es el de la señora Ivonne Howard, quien no podía tener hijos. La dificultad la solucionó convenciendo a su hermana de que le prestara su matriz. Acto seguido le pidió a su esposo esperma, quien no opuso la menor resistencia ante la posibilidad de tener un hijo así fuera con la cuñada.

La ciencia se encargó del resto y ahora los tres tienen un bebé.
Lo sorprendente es que la verdadera madre no retiene al niño, sino que lo entrega a su hermana, cumpliendo así con el acuerdo fraternal.

Los tres relatos tienen un común denominador: sus protagonistas cambiaron su modo de pensar, su visión, frente a las dificultades que vivían. Guiados por una creencia nueva, se fijaron metas importantes, salvaron trampas y actuaron con la seguridad de alcanzar sus objetivos. Todos lo lograron.

Igualmente, cada quien puede sacar partido de las crisis. Servirá pensar en varias soluciones, elegir una de ellas, fijar las metas, salvar las trampas y actuar de inmediato. Son tiempos de cambio y camarón que se duerme…