Equidad y Género
El papel de la mujer ha cambiado participando más en la toma de decisiones Durante su visita a la delegación del Instituto en San Luis Potosí la secretaria técnica en Políticas de Género y Equidad del ISSSTE, Rocío Huerta Cuervo, expuso la necesidad de superar los estereotipos entre hombres y mujeres, así como de buscar un equilibrio cultural que no subordine un sexo a otro.
nte trabajadoras de dependencias afiliadas a la institución la funcionaria indicó que 48 por ciento de la base laboral en la administración pública federal son mujeres y de ellas el 28 por ciento son jefas de familia; es decir, están divorciadas o son madres solteras.
Aseguró que el papel de la mujer ha cambiado: ahora es trabajadora y participa en la toma de decisiones que antes le estaba negada, porque su lugar estaba sólo en el hogar y como madre de familia.
Existe, apuntó, el compromiso gubernamental de combatir todas las formas de discriminación e inequidad que reproduzcan patrones culturales que limitan el desarrollo pleno de la mujer, tanto en el hogar como en la sociedad y en el trabajo.
La perspectiva de género implica reconocer a la mujer como la parte menos favorecida de la sociedad, con nociones culturales que limitan el ejercicio de su libertad, con circunstancias que le impiden la igualdad conquistada en el terreno jurídico, lo que obliga a la necesidad de un conjunto de políticas afirmativas que así lo reconozcan.
Acompañada por el delegado estatal del ISSSTE, Miguel Angel Cuadra Palafox, la profesora Huerta Cuervo presentó el libro La trabajadora al servicio del Estado: desafíos y realidades.
En otra parte de su disertación manifestó que el ISSSTE trabaja en las políticas de equidad y género integralmente en aspectos legales, sociales, médicos y culturales. Por ejemplo, en el penúltimo rubro, en el año de 1998 se contaba con 12 clínicas de displasia -donde se detecta el cáncer cérvico-uterino- y ahora el Instituto tiene 43, porque los tumores malignos son la primera causa de muerte en la mujer.
También impartió un taller denominado La Perspectiva de Género en las Políticas Institucionales, con el propósito de proporcionar herramientas teórico-metodológicas que permitan la incorporación del enfoque de género en los programas y las políticas del Instituto y de promover intensamente la equidad de oportunidades, responsabilidades, derechos y obligaciones entre los hombres y las mujeres.¿Y las obligaciones..? ANA LAURA AZUARA DE BARRIOS*
Todo el mundo habla de sus derechos sin hacer referencia a sus obligaciones. Resulta cómodo olvidarnos de nuestras obligaciones y exigir sólo derechos. Sin embargo, es indispensable recordar que todo derecho va acompañado de una obligación y al que no cumple con ella no tiene por qué exigir aquél.
Los hijos tienen derecho a una casa, al vestido y al sustento, así como al cariño, al respeto y al amor, pero también tienen la obligación de valorar lo que se les da y dar en reciprocidad. En la actualidad los hijos no sólo no valoran, sino que exigen más de los padres, sin que se vea reflejado en sus obligaciones.
En el ámbito laboral la gente se queja de sus bajos salarios y exige con marchas y mítines un aumento que no siempre va de la mano con su productividad.
En las escuelas vemos que muchos optan por la displicencia, pero, eso sí, exigen derechos estudiantiles. ¿Se les puede permitir exigirlos cuando no cumplen con sus obligaciones?
La lista puede ser interminable respecto a derechos y obligaciones; desafortunadamente hemos enseñado y nos han enseñado que los derechos se logran sólo con exigencias, sin necesidad de cumplir con una obligación.
Como producto de ello vemos a niños, adolescentes, trabajadores, padres, maestros, policías, etcétera, cada vez más inconformes y, por si fuera poco, por exigir sus derechos lesionan los del resto de la población.
Así como se creó una Comisión Nacional de los Derechos Humanos debería instituirse una Comisión de Obligaciones Humanas
· De la Subdirección General de Finanzas.