LA EDAD DE LA INFORMACION


Descifran científicos 97% del código genético humano

Se prevé que el importante descubrimiento transforme la medicina del siglo XXI

Hoy celebramos la revelación del primer borrador del libro de la vida humana. Hoy estamos aprendiendo el idioma con el que Dios creó la vida, manifiesta el presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, al anunciar que científicos de varios países, entre ellos Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, China, Japón y Francia, logran descifrar 97% del genoma humano -la más grande contribución tras el descubrimiento del antibiótico-, lo cual transformará la atención médica del siglo XXI.

ste acontecimiento se ha comparado con los descubrimientos de los antibióticos, del continente americano, de la rueda, la llegada del hombre a la Luna y hasta con la teoría de Darwin. Sin duda, también es el más importante producido por la humanidad. Es la revelación del primer borrador del libro de la vida humana.

La información preliminar del Proyecto Genoma Humano, financiado con fondos públicos, proporcionará a los investigadores 97 por ciento del código genético humano; es decir, un conjunto básico de indicios de cómo evolucionan y funcionan los humanos.

Por la información que se dio a conocer en todos los medios, este acontecimiento es sólo el primer paso de un largo proceso que, de acuerdo con los científicos, transformará la medicina, al permitir la creación de medicamentos para cada individuo y predecir también quién corre el riesgo de contraer ciertas enfermedades.

Este descubrimiento revolucionará el diagnóstico, la prevención y el tratamiento de la mayoría de las enfermedades. La información ya ha aportado a los investigadores datos sobre enfermedades diversas, desde cardiovasculares y diabetes hasta el cáncer y las deformaciones congénitas.

Estamos aprendiendo el idioma
con el que Dios creó la vida

El ADN -ácido desoxirribonucleico-, cuya estructura fue descubierta en 1953, está formado por largas cadenas, las nucleótidas, compuestas por subunidades, las bases nucleotídicas designadas por cuatro grupos químicos denominados bases: adenina (A), tiamina (T), citosina (C) y guanina (G).

A la manera del alfabeto, esas cuatro letras se las agencian para formar palabras que son albergadas por la maquinaria celular. Una secuencia de un centenar a varios millares de pares de bases nucleótidicas forma el gen, el cual envía sus instrucciones bajo forma de mensajes químicos a la célula, pidiéndole fabricar proteínas como enzimas, anticuerpos y las receptoras del cerebro. Basta un simple error de "ortografía" en un gen para engendrar una enfermedad genética.

Las combinaciones de letras están agrupadas en dos grupos de 23 pares de cromosomas -moléculas gigantes de ADN provenientes del padre y de la madre-. Son casi 38 mil genes que contienen las instrucciones necesarias para la vida.

Los científicos utilizarán 3 mil millones de "letras" que conforman el ADN humano, para identificar entre 60 mil y 100 mil genes humanos y determinar dónde están ubicados en los cromosomas y cómo contribuyen en las enfermedades.

Es en la secuencia y el orden de estas combinaciones de letras lo que los dos grupos de científicos (público y privado) buscan entender para explicar y, en su caso, predecir la información que los genes proporcionan a las células que construyen el cuerpo humano.

Por tanto, los científicos del Proyecto Genoma Cáncer, al comparar el ADN normal con el ADN en células cancerosas, esperan señalar el punto de partida del cáncer y elaborar tratamientos con medicinas dirigidas a genes anormales.

Defensa contra los "grandes asesinos"
En otra información de las agencias internacionales se destaca que para la comunidad médica el anuncio de la descodificación del genoma humano es la herramienta que necesitaba para revolucionar el tratamiento de las enfermedades, principalmente el cáncer.

Conocer los códigos del genoma humano, consideran los científicos, ayudará a pelear contra esos "grandes asesinos", que son, además del cáncer, el ataque al corazón y el derrame cerebral. También ayudará en la lucha contra la hemofilia, el síndrome de Alzheimer, la diabetes, el mal de Parkinson o las malformaciones genéticas.

Urge legislar la descodificación
Sin embargo han surgido también, al anuncio de la descodificación del genoma humano, interrogantes legales, morales y éticas, ya que expertos en estas materias temen que en lo futuro haya personas o grupos humanos que puedan quedar en desventaja o sean discriminados debido a su estructura genética.

Es decir, una vez que se identifiquen todos los genes causantes de enfermedades, los investigadores creen que será posible identificar por su código genético a las personas que corran elevado riesgo de cáncer o problemas cardiacos, ya que los genes podrían pronosticar con años de anticipación quiénes enfermarán y quiénes no.

Por ello urgieron a legislar sobre las aplicaciones de la descodificación, ya que la discriminación genética, por ende, podría sumarse a la lista de otras formas de discriminación: racial, étnica y sexual.

El genoma humano puede significar
un negocio multimillonario

Hay dos grupos de científicos que han dedicado años de trabajo al estudio de la secuencia del ADN, el cual contiene la información genética que dicta la estructura y las características del organismo humano.

Ambos, sin duda, son los más avanzados en el estudio de la composición genética humana, y ambos se han convertido también en los más fieros rivales de la comunidad científica internacional en una carrera por descifrar el código de la creación.

Estos dos equipos de investigación se comprometieron a trabajar conjuntamente; sin embargo, entre ambos existe un intenso reto por finalizar el estudio del ADN y descifrar sus secretos. La recompensa, después de todo, puede ir más allá del reconocimiento mundial, o sea el conocimiento y la manipulación del genoma humano que puede significar un negocio multimillonario.

Por tanto, las instituciones públicas que reciben financiamiento de gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña, entre otros, aseguran que sus descubrimientos serán puestos al alcance de todos para evitar explotaciones comerciales injustas.

Sin embargo, en otra información, de una agencia europea, se da a conocer que próximamente la sociedad privada Celera Genomics pondrá, de manera gratuita, su mapa del genoma humano a disposición de la comunidad científica, pero comercializará sus interpretaciones entre los investigadores y las sociedades farmacéuticas.

El mapa del genoma humano realizado por la empresa privada Celera Genomics es más completo que el del consorcio público Proyecto de Genoma Humano, ya que esta sociedad privada asegura haber llegado a cubrir el 99 por ciento del genoma, totalmente en orden, mientras que el otro cubre un 97 por ciento, pero con solamente un 85 por ciento en orden.

De cualquier forma, hasta hoy ninguno de los dos grupos ha terminado el trazo del ADN. Sus descubrimientos difieren y ambos admiten que muchos de los usos directos del genoma están a 10 años de distancia. Aun así, decidieron trabajar independientemente uno del otro. La carrera apenas empieza.
Más información sobre el genoma humano puede ser consultada en Internet. El sitio es: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/Genbank/GenbackOverview.html).

 Habrá en México un Centro de Medicina Genómica
De acuerdo con información publicada por la Gaceta del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, un empresario nacional e instituciones públicas y universitarias crearán en México el Centro de Medicina Genómica.

Para afrontar los gastos de este proyecto se ha contado con aportaciones de la Coordinación de la Investigación Científica de la máxima casa de estudios, del Conacyt, de la Fundación Mexicana para la Salud y del hombre de negocios Antonio López de Silanes.
   

El director del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, Juan Pedro Laclette, y los especialistas María Teresa Tusié y Alejandro García Carrancá señalan que ante la dificultad para que los científicos mexicanos se introduzcan en la secuenciación total del genoma humano se hará en lo particular, debido a que distintas poblaciones tienen diferentes genes alterados, por lo que sólo a través de colectar familias en México y de estudiar cuáles son esos genes es como se podrá definir el defecto en nuestra población.

Así, por ejemplo, el doctor García Carrancá se dedica a examinar los genes relativos al cáncer cérvico-uterino, la primera causa de defunción de la mujer en México, en tanto la doctora Tusié realiza análisis en relación con la diabetes, que se encuentra entre los principales motivos de muerte en la población mexicana.