SALUD

CONJUNTIVITIS

Esta enfermedad, que se presenta con la inflamación de la conjuntiva -delicada membrana que tapiza los párpados y cubre la porción anterior del globo ocular-, puede producirse por los rayos ultravioleta (actínicos) en forma aguda, contagiosa o epidémica, o también por el bacilo de Koch-Weeks, alérgica o anafiláctica. Hay otras conjuntivitis, como la crupa, la catarral, la catarropurulenta o la de los recién nacidos.

Conjuntivitis hemorrágica epidémica
dentificación. Infección viral que inicia repentinamente con un dolor o la sensación de un cuerpo extraño en el ojo. La enfermedad avanza rápidamente (1-2 días) hacia el cuadro clínico completo de hinchazón palpebral y congestión vascular de la conjuntiva, a menudo con distribución circuncorneal, descargas seromucosas y hemorragias subconjuntivales. Por lo común ataca a ambos ojos y la magnitud de las hemorragias es variable.

Algunos enfermos experimentan síntomas generalizados, más comúnmente los de infección de las vías respiratorias superiores. La cura es espontánea, sin necesidad de antibióticos; los signos y los síntomas oculares ceden en el plazo de una a dos semanas.

El diagnóstico se confirma en el laboratorio por la detección de virus en raspaduras conjuntivales mediante el microscopio electrónico o cultivo, o por la demostración durante el curso de la enfermedad de un aumento de los anticuerpos neutralizantes contra uno de los dos virus causantes.

Distribución: Desde su identificación por primera vez, en Ghana en 1969 y en Indonesia en 1970, han ocurrido brotes en muchos países de Africa y Asia y en algunos de Europa en una propagación pandémica.
Todavía no se registran casos en Australia, Nueva Zelanda, Norte o Sudamérica.

Agente infeccioso: Un picornavirus. Se han encontrado dos tipos distintos serológicamente en asociación con epidemias; el predominante se ha clasificado como enterovirus 70.

Reservorio: El hombre.

Modo de transmisión: Por contacto directo o indirecto con descargas oculares infectadas y, quizá, por infección a través del alimento de las personas que albergan virus en la garganta. No se ha excluido la posibilidad de propagación mecánica por las moscas u otros agentes. El contagio de una persona a otra es más manifiesta en familias. Las grandes epidemias se han relacionado con el hacinamiento y un bajo nivel de higiene.

Periodo de incubación: Probablemente de 1 a 2 días.

Periodo de transmisibilidad: Se desconoce, pero se supone que corresponde al lapso de enfermedad activa.
Susceptibilidad y resistencia: La infección puede presentarse en cualquier edad. Se han notificado reinfecciones y recaídas, pero no se han determinado la función ni la duración de la reacción inmunitaria.