Cómo llegar a los cien años con una buena calidad de vida
s usted una persona mayor que desea vivir mucho tiempo con una buena calidad de vida? Entérese de qué manera algunos medicamentos interfieren en la asimilación de los nutrientes y de cómo puede llevar una alimentación adecuada.
Sin embargo poco se ha dicho sobre las deficiencias causadas por estos fármacos en el aprovechamiento de los nutrientes.
La licenciada en nutrición Virginia Martínez Roque, profesora de la Escuela de Dietética y Nutrición (EDN) del ISSSTE, explica que vitaminas como la C, útil en las funciones inmunológicas y la cicatrización (entre otras propiedades), disminuye ante la administración de algunos fármacos.
Por esa misma razón, dice, la absorción de la B12, fundamental para la maduración de los glóbulos rojos, se ve modificada. Igual ocurre con el ácido fólico, vitamina que interviene en los procesos de división celular.
Esta alteración puede desencadenar síntomas como irritabilidad, depresión y anemia, los cuales se remedian principalmente con las verduras de color verde, como acelgas, espinacas y verdolagas.
En esta edad, afirma, la producción de la vitamina D, cuya síntesis se realiza en los riñones, se reduce. Al no existir la cantidad suficiente en el organismo, la absorción del calcio, su principal función, decrece.
Esta deficiencia también se debe a la falta de exposición a la luz solar, que es otra forma de sintetizar la vitamina, ya que en ocasiones las personas se cubren en exceso o están confinadas en hospitales, residencias para ancianos o en sus casas.
Ante las alteraciones originadas por los fármacos la profesora Martínez recomienda que después de consultar al médico se acuda con el nutriólogo para recibir una orientación.
Es necesario seguir las instrucciones de los laboratoristas farmacéuticos y evitar la automedicación. Esto último podría traer complicaciones en vez de beneficios.
Asimismo, existen algunos factores que pueden incidir en la alimentación de estas personas, entre ellos los cambios corporales, como la disminución de la masa muscular, debido a una menor actividad física, la falta de piezas dentales, que dificulta la masticación, o las alteraciones en el gusto o el olfato.
Si faltan dientes se puede modificar la textura de los alimentos, triturándolos o picándolos.
Frutas y verduras deben cocerse al vapor con poca agua para que conserven sus propiedades nutrimentales. Lo recomendable es una prótesis dental.
Otro factor es el económico, porque el ingreso de los jubilados es mínimo.
Pueden encontrarse productos que combinados aportan la calidad de proteína de la carne o el huevo, como las leguminosas: frijol, habas o lentejas, que con cereales como el arroz dan una proteína de buena calidad. También puede utilizarse la soya, que es fácil de preparar.
Para economizar es recomendable comer frutas y verduras de temporada, de las que en nuestro país existe una amplia gama que provee de vitaminas, fibra y minerales.
Al igual que en cualquier etapa de la vida, la alimentación en la tercera edad debe ser completa, equilibrada, variada, adecuada y suficiente. Para saber si es la correcta se requiere que el peso de la persona esté dentro de los valores establecidos.
La dieta ideal para este grupo de personas debe contemplar la reducción de grasas saturadas contenidas, por ejemplo, en embutidos, manteca, mantequilla, chorizos y chicharrón y moderar el consumo de sal, alcohol y alimentos ricos en azúcares simples, como la miel, el azúcar y la mermelada. No dejar de tomar agua, la cual participa en muchos procesos y es necesaria para deglutir y evitar la aparición de estreñimiento.Crece población de la tercera edad
En nuestro país el número de adultos mayores aumenta cada día, por lo que se deben considerar todos los factores que influyen en su alimentación y modificarlos en la medida de lo posible para vivir más y mejores años.
Para ello es preciso conocer que por la edad de la persona el organismo muestra algunas alteraciones, como la reducción de la secreción de los jugos gástrico y pancreático, así como la motilidad intestinal y de la actividad de algunas enzimas.
El adulto mayor está propenso a desnutrirse, de ahí la importancia del nutriólogo.
Los egresados de la EDN capacitan en las clínicas y los hospitales del ISSSTE mientras se espera la consulta médica.
Le asisten a usted, por ejemplo, en relación con problemas cardiovasculares y le recomiendan consumir fibra, principalmente de frutas y verduras.